lunes, 1 de febrero de 2016
ENCENDER EL FUEGO
Él, un joven misionero terminando una semana llena de Dios.
La canción de la misa es alegre. La gente aplaude al ritmo de la música.
Ella y él aplauden al mismo compás. El abuelo, dentro de sus posibilidades, aplaude pero pierde el ritmo. Ella lo mira avergonzada. Él lo mira feliz.
Ella ve que él mira a su abuelo feliz y se alegra también.
Todos aplauden felices -unos al ritmo de la canción y otros no- siguiendo la eucaristía con alegría.
Él encendió el fuego de ella. Ella no apagó el fuego de su abuelo.
lunes, 4 de enero de 2016
NO SÉ CÓMO PARTIR
lunes, 12 de septiembre de 2011
MEMORIA
Grave por la crisis que provocó a nivel emocional y económico en las personas.
Grave, especialmente, por la muerte de muchos inocentes.
Y -me uno a las palabras del papa Benedicto- grave, porque quienes realizaron dicho atentado lo hicieron en nombre de Dios: "Cada vida humana es preciosa ante los ojos de Dios".
Ayer se cumplieron 38 años del golpe de estado de Pinochet en Chile.
Grave, porque se atentó contra la vida de muchos compatriotas que creían en un Chile mejor, que creían en los suyos... que creían en algo. Un atentado que hasta el día de hoy nos duele y nos angustia en lo más profundo de nuestro ser patria.
Ayer el Evangelio nos hablaba del perdón. No sólo 7 veces, sino 70 veces 7 debemos perdonar a nuestros hermanos según el Señor.
Pero ¿cómo perdonar a nuestro hermano que ha realizado tan abominable acto contra la vida? El perdón que viene del amor y de la paz es real y sincero. No creo que sea necesario olvidar para perdonar, al contrario, creo que es importante tener memoria y honrar a nuestros hermanos muertos mediante el perdón, no mediante el odio y la venganza.
"El 11 se recuerda con fuego" rezaba un muro cerca de mi casa. Que sea el fuego del amor, el fuego que forja algo nuevo; y no el fuego del odio, el fuego que destruye.
sábado, 11 de junio de 2011
SOPLA
Este último tiempo he aprendido a hacerlo profundamente. Pido al Espíritu que no se me olvide cómo lograrlo.
martes, 31 de mayo de 2011
FUEGO 31
martes, 15 de marzo de 2011
FUEGO DE HOGAR

jueves, 27 de enero de 2011
MECHA QUE HUMEA
El 20 de enero de 1942 el Padre José Kentenich, pudiendo libre y justamente librarse de hacerlo, decide ir al campo de concentración de Dachau ofreciendo su libertad exterior por la libertad interior de
El 2 de febrero de 1942, estando aún fuera de Dachau y seguro de que volvería con vida a su amado Schoenstatt redacta el “Canto de Gratitud” (HP 612) en el que escribe “¡Cayeron las cadenas! Resuene en las voces de todos un jubiloso cántico de gratitud…”.
¿Por qué el Padre Kentenich confiaba fehacientemente que sería liberado de Dachau incluso antes de entrar?
Este año pasé el día 20 de enero en Los Sauces, lejos del Santuario.
En la misa cantamos “Señor ¿a quién iremos?” y no pude evitar pensar en el Padre Kentenich como ese hombre tan traspasado por Dios que confiaba en
Dios confía en nuestra mecha que humea desde el interior. Si Él sopla, crea una llama capaz de incendiar el mundo, sólo hace falta que nosotros confiemos en su Plan como lo hiciera el Padre Kentenich en 1942, como lo hiciera María en

¿Quién podría amar como Tú
nuestra carne débil,
nuestro barro frágil?
¿Quién como Tú confía
en la mecha que humea en nuestro interior?
¿Quién como Tú espera
nuestro sí de amor?
domingo, 19 de diciembre de 2010
TESTIMONIO QUE ILUMINA
Hablamos sobre la importancia de reconocerse y asumirse Iglesia, y -desde ahí- sobre la importancia de nuestro testimonio, tema del que este blog ya fue testigo una vez.
Él usó una imagen que me encantó: si uno camina con una vela en la oscuridad, nos alumbra permitiéndonos ver dos o tres metros hacia delante, pero no nos damos cuenta de que a cien metros o más puede haber alguien para quien esa luz es una guía.
sábado, 9 de octubre de 2010
VIVA LA FE

Me enorgullece descubrir una luz de Cristo en una Europa tan fría y secularizada...
Más me enorgullece saber que mi polola es parte fundamental de este grupo de jóvenes misioneros.
"Las misiones no requieren mucho, explica Frank Blumers. No se necesitan conferencias, exposiciones, ni reuniones de grupo preelaboradas, ni oradores elocuentes, ni expertos en teología, ni medios de comunicación. Solamente se necesitan personas en la que esté viva la llama de la fe, y que crezca en la transmisión a los demás. Se necesitan sólo personas que se puedan sorprender ante la historia que Dios ha escrito en cada hombre, y que se tomen el tiempo para escuchar esa historia, quizás contada por primera vez. Y que estén dispuestos a ser testigos de aquello que los hombres comienzan a comprender al contar sus historias. Para ello se necesita la oración, mucha oración, se necesitan cantos que toquen los corazones, se necesitan símbolos. Y sobre todo se la necesita a Ella, a María, que los acompaña y prepara el camino hacia Cristo"
Aquí está el artículo completo. Vale la pena leerlo.
miércoles, 26 de mayo de 2010
SALVAR EL FUEGO
Hoy me huele a Pentecostés.
“(…) Un periodista preguntaba un día a Cocteau [el escritor francés] –con esa tópica que se plantea en todas las encuestas- que salvaría él del Museo del Louvre si, en un incendio, pudiera rescatar una sola cosa. Y Cocteau respondió: El Fuego.
Tenía razón, porque el fuego es más hermoso que la Victoria de Samotracia, más bello que la Mona Lisa, más vivo sobre todo, que un Tiziano en un Velásquez. Todos los cuadros, todas las esculturas son arte congelado. El fuego seguirá ardiendo y quemando mañana, seguirán braceando sus llamas, estará vivo.
Por esa misma razón, si alguien me preguntase que página salvaría yo de cuantas he escrito, respondería que salvaría el coraje con que espero escribir la de mañana: porque ninguna de las obras que hicimos vale la milésima parte e la pasión que pusimos al hacerla. Esa pasión que es la que seguirá empujándonos a vivir. Mi mejor día será el de mañana. Y mañana descubriré que mañana puedo ser aún mejor.
A mí dadme un hombre lleno de esperanza y siempre lo preferiré a aquél que se duerme en sus laureles. Dadme un hombre con pasión y con fuego, no me déis otro que tiene una despensa llena de virtudes enlatadas.
Me gusta la gente-fuego, la que se muere con sus llamas braceando."
José Luis Martín Descalzo "Razones para el Amor" ed. Sígueme





