miércoles, 29 de septiembre de 2010

SOLOS EN UNA ISLA

Hace un tiempo conversaba con mi querida Julia, sobre cómo todos deseamos alguna vez vivir en una isla o en un campo solos, con lo necesario para sobrevivir, nuestros seres queridos y un hermoso atardecer en una casa con vista al mar… todos anhelamos alcanzar esa tranquilidad y equilibrio sublime, esa seguridad incomparable.

Pero luego nos dimos cuenta de que quienes hemos experimentado un encuentro profundo con Cristo Resucitado no podemos darnos esa libertad, porque una vez que hemos conocido al Señor no podemos dejar de verlo en el rostro de cada hermano. Y si estamos solos en una isla o en una casa en la montaña nunca podremos ayudar a aquellos que sufren que, como bien dice nuestro San Alberto Hurtado, son pequeños Cristos. Ahora entendemos a San Pablo, no podemos dejar de anunciarlo.

Quienes sí se dan ese permiso no conocen al Señor y viven sumidos en su egoísmo. Ningún cristiano puede sentarse a disfrutar de la vida sabiendo que hay otros que no pueden más que luchar contra la muerte.

Es mejor correr riesgos acompañado, que estar seguro pero solo...

lunes, 27 de septiembre de 2010

CUANDO LEER ES COMO NADAR

Siempre he sido muy malo para leer, de hecho, me gusta más escribir… pero al leer al Padre Hernán Alessandri, padre de Schoenstatt y fundador de María Ayuda, todo es diferente. La teología siempre exige al hombre para poder ser entendida, pero, cuando escribe el Padre, la lectura se hace tan fácil y dócil y -sin embargo- tan profunda y llena de riquezas.

Sólo pongo un texto como ejemplo, pero hay muchos que podrían usarse para ejemplificar que cuando leo al Padre Hernán me siento como nadando:

“[…] la misión de que hemos estado hablando no es, en el fondo, sino una prolongación de la misión personal de María. Ya que “hubo un tiempo en que toda la Iglesia era María” (Card. Journet) Ella fue su raíz, su primer miembro. Y la que hizo aquello que todo el resto de la Iglesia debe seguir repitiendo: trajo a Cristo al mundo. Por eso Puebla describe la misión evangelizadora de la Iglesia como un “parto que siempre se reitera” (Puebla 288). Yo todos los que participamos en dicha misión, nos convertimos -como decía San Agustín- en “madres de Cristo”, que lo ayudan a seguir naciendo en la vida de los hombres, en todos los tiempos y culturas.”

P. Hernán Alessandri
“Nuestra Misión: Ser Alma del Mundo”
Editorial Patris
2nda Edición, Julio 2001
Santiago de Chile

miércoles, 22 de septiembre de 2010

URGUETEANDO

Urgueteando mi teléfono celular encontré unos "Mensajes de texto guardados" que seguramente alguna vez escribí para comentar acá y nunca lo hice. Hoy pongo todas esas frases -que no recuerdo su origen- a su disposición:

1.- "El hombre es la alegría de Dios. Dios, la alegría del hombre."

2.- "Lo único que va a detener la marcha victoriosa de la Mater, es que nosotros libre y voluntariamente le cerremos el corazón". PJK.

3.- "Que todas las mentes se unan en la Verdad, y todos los corazones en el Amor". PJK

4.- "Dios habría hecho todo el mundo por cada uno de nosotros".

5.- "Si tú escoges lo que te gusta en la vida, la vida duele menos. Este es el momento preciso y precioso, estar".

6.- "Ni es opción, ni es preferencial, ni es por los pobres. Es contra los pobres".

domingo, 19 de septiembre de 2010

ENTONCES SOY ARRIANO ANTIOQUENO

Cristo en Verdadero Dios y Verdadero Hombre.

Pero todas las religiones reconocen a su dios como "divino", la gran novedad del cristianismo es, precisamente, que cristo es HOMBRE, que Dios es Hombre...

¿No es acaso la gran invitación del cristianismo volver a mirar lo humano, volver a amar a los hombres? ¿No es Cristo esta invitación en vida: amar al otro? ¿No es la Iglesia la encargada de garantizar, en muchos casos, el cumplimiento de los derechos humanos? ¿No es luchar por la santidad, en lugar de subir al cielo, permanecer en la tierra e intentar convertirla en cielo; ver a Dios en cada hombre, a cada hombre como dios?
Si es así ¿Por qué seguimos rezando al Cielo y no obrando en la tierra?

Si Arrio ponía acento en la humanidad de Cristo, creo que me declaro un poco arriano entonces...
Volvamos a lo humano de Cristo, que de Dios, ya lo conocemos. De ojos azules, ya lo hemos visto en muchas películas.

viernes, 17 de septiembre de 2010

LA PREGUNTA POR DIOS

Esta son palabras de la ponencia de Jorge Costadoat, sj. en el Coloquio de Teología del que ya os he hablado:

"Jesucristo en la teología de Ronaldo Muñoz"
Jorge Costadoat, sj

[...] La pregunta por Dios.

La alianza entre la Iglesia Católica y los pobres requieren según R. Muñoz despejar el camino de lo que se entiende por Dios. La urgencia y la actualidad del tema provienen del hecho de que "en el nombre de Dios" se fundamentan en América Latina las opciones y conductas más diversas.

De aquí que R. Muñoz se pregunte si de verdad "nos importa Dios"; Dios, y no la utilización ideológica de su nombre. Incluso si nos importara, nuestro autor exige ir aún más lejos y preguntarnos con sinceridad si nuestra imagen de Dios corresponde o no a la del Dios de Jesucristo. Es ésta nada menos que una "cuestión de vida o muerte" para la fe cristiana y, de modo inmediato, para el hombre concreto.

El mayor problema en América Latina no es el ateísmo, sino la idolatría. Con este planteamiento Juan Luis Segundo marcó profundamente la teología de la liberación latinoamericana. Pero a diferencia del teólogo uruguayo, a R. Muñoz le preocupa la idolatría de "los grupos privilegiados y cultos, los que más o menos conscientemente utilizan a dios para legitimar su riqueza acumulada, su saber excluyente, su poder de dominación"; y no tanto "el problema de la superstición o el primitivismo religioso de las masas ignorantes" (conforme al parecer de las clases "ilustradas"). [...]