viernes, 28 de octubre de 2011

PERDÓN

Hoy en clases cerramos una unidad muy interesante titulada "El Árbol de las religiones". La reflexión final fue sobre el diálogo interreligioso y los valores fundamental que trascienden toda religión y creencia.

Para resaltar los valores que como Iglesia promovemos y consideramos fundamentales pregunté al curso cuáles eran los principales valores de los cristianos. Mi primera intención era que respondieran el amor y la vida, principalmente, sin embargo un estudiante me sorprendió al mencionar el Perdón.

No sé por qué yo no había pensado en este hermoso don que nos viene a enseñar Dios hecho Hombre, si, en definitiva, Cristo vino a eso: a redimirnos.

Es más, como Iglesia, hemos sabido pedir perdón una y otra vez por los errores cometidos en el pasado y no nos cansaremos de hacerlo, porque sabemos que pedir y perdón y perdonar es lo más grande que nos ha enseñado Dios.


Para terminar les pido PERDÓN por esta entrada tan sencilla, y por quitarles un rato de su tiempo.


jueves, 6 de octubre de 2011

NI ESCLAVA, NI AMA


“Ni esclava, ni ama” decía una pared dentro de una sala en la Universidad luego de la “toma” en el marco de las movilizaciones estudiantiles. Esta situación me ha dado vueltas en la cabeza desde hace un tiempo.

¿Por qué tenemos tanto miedo a la verticalidad? Creo que hay un mal concepto de democracia entre nuestra juventud y nuestra sociedad, y existe una sobrevaloración de la horizontalidad; luchamos para que todos seamos iguales (en términos de género, derecho, etnia, etc.); nos esmeramos por “tutearnos” con todos y evitar las formalidades como el uso del “usted”… ¿Dónde queda lo especial de cada uno, la particularidad de cada persona? ¿No hemos repudiado por años a los nazi o a los regímenes comunistas o socialistas extremos cuando han querido imponer una falsa igualdad?

No queremos ser esclavos, pero tampoco queremos ser amos. No queremos ser poco, pero tampoco queremos ser mucho. No queremos que decidan por nosotros, pero tampoco queremos tomar decisiones.

El problema radica en una mala entendida AUTORIDAD. Creemos que la autoridad es mala, es signo de represión y opresión.  Pero la autoridad es una realidad natural del hombre, necesaria e -incluso- inevitable.

Es más. Hasta en Dios está presente la autoridad, como decía hace algunos días atrás mi amigo EJ. Jesús es HIJO, y eso no lo hace ser peor o menor que el PADRE, al contrario, justamente lo que hace especial a Cristo es que todo le viene de su “Abbá”, que es autoridad para Él.

Ahora, es cierto que la autoridad se gana con actos, se cultiva, se educa... no se recibe.

Es curioso pensar que Cristo es, de hecho, SIERVO y SEÑOR.




domingo, 2 de octubre de 2011

UN TERCIO

Poco menos de un tercio del total esperado por los países africanos afectados por la peor hambruna en sesenta años fue lo recaudado en la Conferencia de donantes organizada por la Unión Africana (UA).

¿Qué faltó para conseguir esos dos tercios faltantes?

¿No han muerto suficientes niños?
¿No han sufrido por suficientes años?
¿No son personas tan importantes para el mundo?

Preguntas sin dirección. Preguntas que cualquiera (incluyéndonos) puede responder "sí" o "no" y seguir su vida como si nada hubiese pasado.

Y es que siempre nos faltan "dos tercios" para que las ganas no queden en palabras y los actos en intenciones.

1 tercio es escribir sobre esta crisis.
2 tercios es mostrar un video de cómo ayudar.

1 tercio es decir "voy a ir a África a misionar".
2 tercios es hacerlo sin más.

1 tercio es lo que la República del Congo puso en venta del total de sus tierras.
1 tercio de la población africana está infectada con VIH.
1 tercio de los niños del África subsahariana no tienen ningún tipo de escolaridad.

1 tercio es lo que sabemos e imaginamos sobre esta crisis.

UN TERCIO es leer esta entrada.
DOS TERCIOS es donar aquí, aquí o aquí.

sábado, 24 de septiembre de 2011

SANTA Y PECADORA



“Santa y Pecadora”. Así nos denominan algunos a nosotros, la Iglesia.
Otros más crudos no vacilan en llamarnos "santa y p*ta", o "la p*ta de Babilonia"...

Lo que está claro es que somos un Pueblo de Dios, y al ser de Dios somos SANTA; pero también somos un pueblo constituido por personas, y al ser formado por personas, somos PECADORA. El mejor ejemplo -y fundamento- de esto lo encontramos en la persona de Pedro. Él representa plenamente a la Iglesia.

Pedro es humano. Es una persona normal, pequeño, sencillo, débil. Es el principal seguidor de Cristo y, aún así, es quien lo niega antes de verlo morir en la Cruz. Esa negación es el mejor signo de cuan poco fieles somos al Señor como Iglesia. En esa negación encuentran su fundamento los pecados de la Iglesia, las faltas, los crímenes... los errores de la iGLESIA... con esto no sólo me refiero a los sacerdotes pederastas, sino a los errores de todos nosotros; desde copiar en las pruebas o decir una “mentira blanca”, hasta los errores de políticos católicos que aprueban la ley de aborto, o de algunos grandes empresarios que no pagan un sueldo digno a sus trabajadores, por ejemplo.

Es también, sin embargo, Pedro quien reconoce a Jesús como el Mesías cuando Él les pregunta “¿Quién dicen ustedes que soy?” (Lc 9,20).
Como Iglesia no nos cansamos de reconocer en Cristo al Salvador, de proclamar a Jesús como Aquel que trae el consuelo, la paz y el amor. No nos cansamos de anunciarlo a Él como la Verdad.
Pero, luego del encuentro con Cristo Resucitado, Pedro no deja de anunciarlo (Hech 2, 38) hasta los últimos días de su vida. A diferencia de Judas, Pedro sí se perdona a sí mismo y sigue fiel al Señor.

Quedémonos con la fidelidad de Pedro y no con su pecado; quedémonos con la fidelidad de la iGLESIA y no con su pecado. Porque si Cristo perdonó a Pedro ¿por qué no podríamos perdonarlo nosotros?



viernes, 23 de septiembre de 2011

IDEALES DE ORO

Hace un rato solamente conversaba con mi amigo RA sobre cómo cambian nuestras formas de vivir los ideales con el tiempo. Siguen siendo los mismos nobles sueños de siempre, pero los vivimos de diferentes maneras...

No sé cuál es mejor o peor... si actuar movido por la pasión sin más reflexión, o actuar tras una reflexión que camufla la pasión, incluso ocultándola a veces.

Creo que lo importante es mantener esos nobles ideales bien altos, y esforzarse al máximo por cumplirlos movidos por el corazón, movidos por el amor.


Imagen robada a Elia de su magnifico blog de ilustraciones.