viernes, 29 de abril de 2011

MI MENSAJERO DE LA PAZ

No creo que Hans Küng mienta...
No creo que Genésio Darci Boff haya estado de acuerdo con su "silencio" en 1985...
Hace un tiempo vi un documental que tildaba al ex pontífice como principal "traidor del Concilio Vaticano II".

Pero creo, también, que todos somos testigos -de una u otra manera- de una experiencia personal con él, con Juan Pablo II.

Para mí es uno de las personas más carismáticas del siglo XX. Heredero de una vida dura, llena de tristezas terrenales y de alegrías y gozos en el Señor. Para mí, eso es profundamente destacable en Karol Wojtyla.

¿Pronta beatificación? Tal vez.

Para mí sigue siendo un Mensajero de la Paz y de la Vida, que contribuyó a la paz entre Chile y Argentina.
Para mí sigue siendo un Papa que presidió nuestra Iglesia después de años muy oscuros, durante tiempos muy duros y camino a una época caracterizada por un secularismo extremo.
Para mí sigue siendo un hombre con una sonrisa única y una alegría testimonio del amor por el Señor Resucitado.
Para mí sigue siendo el que comenzó su pontificado diciendo a María "Todo tuyo".

De acuerdo o no, pronto o no, difícil o no, ya es una realidad: Juan Pablo II será beatificado. Como dicen por ahí: ya huele a beatificación.

domingo, 24 de abril de 2011

SEPULCRO VACÍO (parte 2)


Al parecer, en todos los ámbitos de la vida, vende más lo triste que lo alegre, lo sufriente que lo jubiloso, lo oscuro que lo luminoso... sino ¿Cómo se explica que el signo de nuestra fe sea la Cruz y no el Sepulcro vacío?

En la Peregrinación de Confianza visitamos un hogar de niños vulnerados. La hermana que nos recibió nos explicó que en el lugar no íbamos a encontrar crucifijos en las paredes, a pesar de ser un hogar católico, porque ahí ya habían demasiadas cruces en la vida de cada uno de los niños que ahí acogían.
La misión de los cristianos debiera ser esa: anunciar el Sepulcro Vacío, sin negar la Cruz de Cristo, pero sí creando conciencia de que la Cruz es parte del proceso de Redención del Señor que culmina con su Resurrección... ¡bah! que continúa hoy en la actualidad, día a día.

Dios es ternura. No dolor.
Dios muere, pero resucita.

Vivamos en la alegría de conocer a Cristo Resucitado... jamás olvidando a los hermanos que sufren como sufrió nuestro Señor, pero sí con la esperanza de la Resurrección en el horizonte.


viernes, 22 de abril de 2011

SEPULCRO VACÍO (parte 1)

Ya me estaba preocupando. Es Semana Santa y sentía que no tenía nada que escribir hasta que ahora me he dado cuenta de un pensamiento que ha rondado mi alma en este año y que he plasmado en más de algún post de algunos blogs amigos.

En la Peregrinación de Confianza de Taizé, en diciembre, se me grabó a fuego un canto que rezaba así:

Dios es ternura
Dios vive en ti, atrévete a amar
Dios es ternura
no hay porque temer

Y este último tiempo, previo a y en plena Semana Santa he leído muchas entradas sobre la Cruz, sobre el Cristo Sufriente, sobre el camino al Gólgota. Debo reconocer lo conmovedoras y únicas que me han resultado las entradas de la serie "Desde la Cruz" de Don Enrique en su blog; hermosas palabras de José Miguel Ibañez-Langlois en el sitio del padre Vicente Huerta (Que quede claro que sigo estos blogs sagradamente. Se los recomiendo).

Pero no dejo de preguntarme ¿Son todos los días Viernes Santo? Claro que hay algo de eso. Siempre hay hermanos que sufren, siempre hay Cristos caminando una y otra vez hasta llegar al monte Calvario, hasta ser crucificados.

Yo me atrevería a decir que todos los días son Domingos de Resurrección. Ése es el centro de nuestra fe: Un Cristo que sufre, que es golpeado, que -hasta- muere. Pero no termina ahí la historia, y así lo anunció Él mucho antes: "Destruid este templo y lo reconstruiré el 3 días" (Jn 2, 19), pues es un Cristo que resucita salvando incluso a los que vivieron antes que Él.

lunes, 18 de abril de 2011

LUNES DE RAMOS


Hoy se acaba de celebrar el Domingo de Ramos en el Colegio (Sí, ya sé que es lunes).
¡Qué hermoso asegurarnos de que ningún niño se quede sin haberlo celebrado! Porque, si no lo celebró ayer junto a su familia, es una alegría que lo pueda celebrar hoy con sus amigos. Y si ya lo había celebrado ¿le hará mal hacerlo nuevamente?

En una ceremonia sencilla, pero cargada de simbolismo un representante de cada curso se encargó de llevar un ramito para que fuera bendecido y luego llevarlo a su sala.

Hace unos días dos amigas que son Educadoras de Párvulos, me preguntaron cómo trabajar la Semana Santa en los niños. Recién hoy les respondí, porque no había tenido mucho tiempo, porque a ratos se me olvidaba y, principalmente, porque no sabía muy bien qué responderles.

Mi respuesta fue que intentaran simbolizar cada día de la Semana Santa con un símbolo concreto y especial, porque para los niños y niñas de pre-básica es necesario tener signos que puedan relacionar con alguna idea.
Para mí uno de los símbolos más importantes y representativos de la Semana Santa y del amor de Cristo por sus discípulos, es el lavado de pies. Un acto de humildad único en la historia que corona una vida de entrega y sencillez en Jesús. Un acto que nos invita a servir; un acto que nos invita a amar profundamente, hasta darlo todo.




Les cuento, para terminar, una graciosa anécdota que me contó un Profesor del Colegio sobre la celebración del Domingo de Ramos hace un año.
El Profesor le preguntó a su curso "Niños ¿Por qué recibían a Jesús con ramos cuando entró a Jerusalén?". Uno de los niños levantó la mano y respondió muy seguro "Porque en ese tiempo no habían pompones".

jueves, 14 de abril de 2011

PORQUE DUDASTE, CREES (Nicodemo)

La fe acarrea dudas. Ya lo he expresado en algunas oportunidades.

Nicodemo llega a conocer a Jesús con una certeza: "Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar los signos que tú realizas si Dios no está con él" (Jn 3, 2b)

Jesús le responde y, en adelante, Nicodemo no expresa más que preguntas en este episodio (Jn 3, 4. 9). Esa convicción que lo llevó a acercarse a Jesús, le trajo más dudas que certezas, y fue precisamente eso lo que lo conmovió y convirtió vinculándolo más aún al Salvador.

Me gusta imaginarme que Nicodemo se desilusionó de Jesús en primera instancia. Me gusta pensar que en ese diálogo realmente pensó que el Señor era un loco... Pero que más adelante, o camino a su casa, creyó en Él y entendió las palabras de Jesús: "El que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios" (Jn 3, 3b). Me gusta pensar que en un momento entre el capítulo 3 y el 7 del Evangelio de Juan, Nicodemo nació de nuevo. Tal vez se bautizó, no lo sabemos...

La segunda intervención de Nicodemo también es en un contexto de dudas y cuestionamientos. Es más, las palabras que usa el magistrado judío son nuevamente interrogativas, pero en defensa del Señor "¿Acaso nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle antes oído y sin saber lo que hace?" (Jn 7, 51).

Finalmente, Nicodemo protagoniza otro episodio del Evangelio donde no dice palabra alguna, pero demuestra con sus actos la certeza final de creer en Cristo, demuestra amarlo y seguirlo aún después de la muerte (Jn 19, 39 - 40).

Cabe destacar otro elemento que me parece interesante sobre las dudas y certezas de Nicodemo: En una primera instancia él se acerca a Jesús en la noche (Jn 3, 2); y el evangelista pone énfasis en eso al final de su libro mencionándolo como "aquel que anteriormente había ido a verle de noche" (Jn 19, 39). Y claro ¿Cómo iría un maestro judío -encima fariseo- a hablarle en medio del día y a vista de todos?
Sin embargo el episodio de la Pasión, todos sabemos, sucede poco después de las tres de la tarde, cuando todos podían verlo. ¿Habrá calado hondo lo que le dijo Jesús sobre la luz? (Jn 3, 20 - 21).

Creyó; dudó y creyó; creyó en medio de la duda; y finalmente creyó.
Tu duda te ha salvado, Nicodemo.