miércoles, 13 de julio de 2016
HAZ TÚ LO MISMO
Lc 10, 25-37
Para no salir malparado de una conversación con Jesús, un maestro de la ley termina preguntándole: «Y ¿quién es mi prójimo?». Es la pregunta de quien solo se preocupa de cumplir la ley. Le interesa saber a quién debe amar y a quién puede excluir de su amor. No piensa en los sufrimientos de la gente.
Jesús, que vive aliviando el sufrimiento de quienes encuentra en su camino, rompiendo si hace falta la ley del sábado o las normas de pureza, le responde con un relato que denuncia de manera provocativa todo legalismo religioso que ignore el amor al necesitado.
En el camino que baja de Jerusalén a Jericó, un hombre ha sido asaltado por unos bandidos. Agredido y despojado de todo, queda en la cuneta medio muerto, abandonado a su suerte. No sabemos quién es, solo que es un «hombre». Podría ser cualquiera de nosotros. Cualquier ser humano abatido por la violencia, la enfermedad, la desgracia o la desesperanza.
«Por casualidad» aparece por el camino un sacerdote. El texto indica que es por azar, como si nada tuviera que ver allí un hombre dedicado al culto. Lo suyo no es bajar hasta los heridos que están en las cunetas. Su lugar es el templo. Su ocupación, las celebraciones sagradas. Cuando llega a la altura del herido, «lo ve, da un rodeo y pasa de largo».
Su falta de compasión no es solo una reacción personal, pues también un levita del templo que pasa junto al herido «hace lo mismo». Es más bien una actitud y un peligro que acecha a quienes se dedican al mundo de lo sagrado: vivir lejos del mundo real donde la gente lucha, trabaja y sufre.
Cuando la religión no está centrada en un Dios, Amigo de la vida y Padre de los que sufren, el culto sagrado puede convertirse en una experiencia que distancia de la vida profana, preserva del contacto directo con el sufrimiento de las gentes y nos hace caminar sin reaccionar ante los heridos que vemos en las cunetas. Según Jesús, no son los hombres del culto los que mejor nos pueden indicar cómo hemos de tratar a los que sufren, sino las personas que tienen corazón.
Por el camino llega un samaritano. No viene del templo. No pertenece siquiera al pueblo elegido de Israel. Vive dedicado a algo tan poco sagrado como su pequeño negocio de comerciante. Pero, cuando ve al herido, no se pregunta si es prójimo o no. Se conmueve y hace por él todo lo que puede. Es a este a quien hemos de imitar. Así dice Jesús al legista: «Vete y haz tú lo mismo». ¿A quién imitaremos al encontrarnos en nuestro camino con las víctimas más golpeadas por la crisis económica de nuestros días?
José Antonio Pagola
Fuente: Amerindia.
martes, 15 de marzo de 2016
PEREGRINOS DEL AMOR
¡Muchas felicidades nuevamente Feña y Diego! ¡Que Dios bendiga a esta nueva familia que comienza!
lunes, 11 de mayo de 2015
LA MAYOR AVENTURA
domingo, 8 de marzo de 2015
TUS NOMBRES
lunes, 10 de noviembre de 2014
EL AMOR DE DIOS
Ahora que te espero comprendo el amor de Dios.
Ahora que no te he visto el rostro comprendo el amor de Dios.
Ahora que sé que te veré comprendo el amor de Dios.
Dios nos ama sin conocernos en persona.
Dios nos espera en la otra vida.
Dios espera ansioso tenernos cara a cara.
Dios nos verá.
Dios nos ama.
Eso que le pasa a Dios, me pasa contigo, CA/FS.
lunes, 6 de octubre de 2014
Cuando...
domingo, 27 de julio de 2014
TU MISA
Hace algunos días llegué de Paraguay donde alojé en la casa de una familia espectacular. Sumamente católicos, schoenstattianos como yo, y con una libertad maravillosa.
El día domingo era el cumpleaños de Juanjo, el menor de los hermanos. Su hermano mayor quería ir a misa a las 19.30, pero Juanjo quería salir con sus amigos a las 19.00 hrs. y su hermano debía llevarlo en auto.
- Pero no puedo, Juanjo. A las siete y media tengo que estar en la misa.- dijo el hermano.
- Lo lamento, tu hermano está de cumpleaños hoy... debes llevarlo. Esa es tu misa hoy.- interrumpió sabiamente la madre.
Hoy domingo no fui a misa. Estuve a esa hora contigo.
Esa fue mi misa y Dios lo entiende. A Dios le gusta.
domingo, 23 de septiembre de 2012
CO-CREADORES ¿CO-DESTRUCTORES?
Si el Padre y el Hijo crean o provocan el Amor, y si hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, no es tan difícil entender que nosotros también creamos, es decir, somos co-creadores, vamos co-construyendo este mundo mediante la vocación que Dios nos regala a cada uno.
Por lo tanto nosotros también creamos o provocamos amor ¿verdad? No ese Amor (con mayúscula) que procede del Padre y del Hijo, sino el amor de padre, de hijo, de hermano, de pareja... Con un gesto pequeño, una mirada, una sonrisa, con alguna caricia sobre una herida o quemadura, o unas flores enviadas a la puerta de la mujer amada, vamos creando el amor en la otra persona, y vamos creando una relación de amor de menos a más. ¡Qué hermoso es ser parte de eso! ¡Qué mejor regalo que crear y cultivar el amor! Y no podía no ser hermoso si es un don divino realmente: somos capaces de crear el amor.
Me pregunto ahora ¿Dios es capaz de destruir el Amor? ¿Dios haría eso alguna vez? La pregunta de fondo de todo esto (y a la cual aún no encuentro respuesta y ansío descubrirla pronto) es ¿podemos nosotros destruir el amor? ¿Se acaba el amor? ¿adonde va?
Hoy todo apunta a que sí podemos destruir el amor, con un "no", con un "no puedo", con un "adiós"...
:(
ojalá me equivoque
martes, 27 de marzo de 2012
SÓLO EL AMOR (A la memoria de Daniel Zamudio)
La semana pasada vi con dolor la noticia de cómo dos guardias de seguridad maltrataban a un indigente en la sala de espera del Hospital de Temuco, lugar que sirve de refugio en las noches para estas personas sin techo.
También hace unos días me conmoví con la noticia de un grupo de muchachos que torturaban a "Cholito", un perro mestizo de color negro, de mirada triste y solitaria. Práctica acompañada de palabras de aprobación hacia la eutanasia, tanto animal como humana.
Hace algunos días, Daniel Zamudio, joven homosexual de 24 años, fue atacado por un grupo neonazi chileno (no me detendré en esta paradoja) dejándolo con muerte cerebral y con mínimas esperanzas de vida durante más de 4 días. Hoy falleció a las 19.45 hrs en la Posta Central de Santiago.
¿Qué pasa por la cabeza de estas personas? ¿Cómo puede haber tanta crueldad y odio en sus corazones? ¿Cómo habrá sido su infancia? ¿Cómo habrán sido sus padres? ¿Cómo habrán sido con ellos sus profesores? ¿Habrán recibido respeto y amor?
La muerte de Daniel Zamudio a manos de un grupo de jóvenes neonazi chilenos, es un reflejo de lo enferma que está nuestra sociedad. Necesitamos un cambio cultural, no sólo un par de leyes que castiguen a estas personas cuando han cometido un acto horroroso y repudiable como este.
No basta con el castigo ante el crimen. Es necesario el amor frente al hermano.
No es suficiente -en ningún caso- la tolerancia, pues podría vivirse sin la urgencia de mirarnos y fijarnos en el hermano (como invita en su mensaje de Cuaresma el Papa Benedicto XVI). Sólo nos exhorta a aceptarnos.
El respeto es necesario, pero no basta. porque no me impulsa a encontrarme con el otro, con ese que es diferente a mí, con ese que tiene una riqueza única y que espera recibir mis tesoros también. Solo nos invita a mirarnos.
Solo el amor es el camino. Solo el amor nos invita a abrazarnos; nos urge necesitarnos; nos llama a encontrarnos y compartirnos. Que la muerte de Daniel Zamudio nos convoque a amar y dejarnos amar. Compartir el tesoro que somos y valorar al hermano como el tesoro que es.
lunes, 20 de febrero de 2012
ESTADÍSTICAS (TeenSTAR, segunda parte)
sábado, 14 de enero de 2012
EL SABOR DEL ENCUENTRO (TeenSTAR, primera parte)
viernes, 28 de octubre de 2011
PERDÓN
Para resaltar los valores que como Iglesia promovemos y consideramos fundamentales pregunté al curso cuáles eran los principales valores de los cristianos. Mi primera intención era que respondieran el amor y la vida, principalmente, sin embargo un estudiante me sorprendió al mencionar el Perdón.
No sé por qué yo no había pensado en este hermoso don que nos viene a enseñar Dios hecho Hombre, si, en definitiva, Cristo vino a eso: a redimirnos.
Es más, como Iglesia, hemos sabido pedir perdón una y otra vez por los errores cometidos en el pasado y no nos cansaremos de hacerlo, porque sabemos que pedir y perdón y perdonar es lo más grande que nos ha enseñado Dios.
lunes, 12 de septiembre de 2011
MEMORIA
Grave por la crisis que provocó a nivel emocional y económico en las personas.
Grave, especialmente, por la muerte de muchos inocentes.
Y -me uno a las palabras del papa Benedicto- grave, porque quienes realizaron dicho atentado lo hicieron en nombre de Dios: "Cada vida humana es preciosa ante los ojos de Dios".
Ayer se cumplieron 38 años del golpe de estado de Pinochet en Chile.
Grave, porque se atentó contra la vida de muchos compatriotas que creían en un Chile mejor, que creían en los suyos... que creían en algo. Un atentado que hasta el día de hoy nos duele y nos angustia en lo más profundo de nuestro ser patria.
Ayer el Evangelio nos hablaba del perdón. No sólo 7 veces, sino 70 veces 7 debemos perdonar a nuestros hermanos según el Señor.
Pero ¿cómo perdonar a nuestro hermano que ha realizado tan abominable acto contra la vida? El perdón que viene del amor y de la paz es real y sincero. No creo que sea necesario olvidar para perdonar, al contrario, creo que es importante tener memoria y honrar a nuestros hermanos muertos mediante el perdón, no mediante el odio y la venganza.
"El 11 se recuerda con fuego" rezaba un muro cerca de mi casa. Que sea el fuego del amor, el fuego que forja algo nuevo; y no el fuego del odio, el fuego que destruye.
sábado, 3 de septiembre de 2011
DEL AIRE SOY ...Y ESTOY AQUÍ DE PASO A LAS ESTRELLAS
Mucho menos, hay que buscar culpables.
Sólo queda vivir y disfrutar cada minuto de la vida con todo el corazón, consciente de que nuestra existencia es frágil, de que nuestro ser es pequeño, de que nuestros seres queridos son nuestro único tesoro, que nuestro tiempo es poco, que nuestros caminos son para recorrerlos, nuestras veredas para caminarlas, nuestro vecinos para conocerlos, que nuestros hermanos son para abrazarlos... que nuestros sueños urgen.
Quienes se van nos dejan esa enseñanza.
Quienes nos quedamos ¿qué le hemos enseñado a los que se van?
Vivamos nuestra vida enseñando algo a los demás cada día.
Anhelo que cuando alguien se vaya, no se vaya sin aprender algo de mí, porque el lugar donde van los que mueren es el lugar donde permanecerá por siempre todo lo que aprendieron.
domingo, 20 de febrero de 2011
AMOR Y FE BASTAN
Ambos sin una carrera que terminar. Ambos jóvenes. Ambos sin mucho apuro más que la urgencia de amarse libre y para siempre.
Contra toda lógica social, con poco más que su amor, con los invitados necesarios, con una sencilla y hermosa ceremonia, decidieron contraer matrimonio ante Dios. Ponerse los anillos, jurarse fidelidad y ver qué resultará de eso.
Hoy parece ser necesario tener de todo antes de arriesgarse a dar un paso así.
Pareciera ser que ni siquiera el amor es signo de seguridad.
Al parecer nos hemos olvidado de amar.
Al parecer nos hemos olvidado que Dios nos amó primero sabiendo lo pequeños que somos; sabiendo que podíamos abandonarlo.
La fe y el amor comparten mucho.
Hoy especialmente pienso en que comparten la impetuosa exigencia del riesgo, la necesidad de no saber con certeza lo que vendrá, sino creer con esperanza que será bueno… y aunque no fuera así nos tendremos el uno al otro para sobrellevarlo y superarlo juntos.
Y cuando digo el uno al otro me refiero a Dios y al hombre; a Jenny y Leo.
¡Felicidades a ambos! ¡Que Dios bendiga esta nueva familia que nace bajo su seno!
domingo, 9 de enero de 2011
JARDINERO DE LA VIDA

miércoles, 17 de noviembre de 2010
ENLACES ROTOS
En estos últimos días me he reunido con dos amigas con quienes había perdido el contacto, una por distancia y otra por circunstancias.
Ambas tienen algo en común: aman profundamente a Dios. También factor común conmigo (aunque no sé si tanto como ellas).
Me pregunto entonces ¿Se puede romper ese enlace? ¿Hay algo tan fuerte para romper una amistad que tiene a Dios de por medio? Lo dudo.
viernes, 8 de octubre de 2010
PERDÓNEME, PILAR SORDO, PERO…
No puedo menos que preguntarme si el título de “Palabras sabias para un mundo mejor” con Pilar Sordo de esta breve sección de Radio Romántica merece ese apelativo.
Me parece insólita, por lo bajo, esta aseveración. Si realmente una relación es así, como dice la respetada psicóloga ¿Por qué estamos en pareja? ¿Por qué establecemos relaciones afectivas?
Creo que el amor -sea de pareja o no- justamente se caracteriza por descubrir la maravilla de la necesidad del otro, por descubrir que necesitamos de un complemento que nos complete, por asumir y decir aunque sea al final de nuestros días “happiness only is real when shared”.
Perdóneme, Pilar Sordo, pero déjeme decirle, en primer lugar, que es triste hablar de poder en una relación. Eso no es amor. Eso no es una relación afectiva, sino de conveniencia. La palabra poder, de hecho, no debiera existir entre dos personas que se quieren.
En segundo lugar, permítame agregar que lo maravilloso de descubrir que se necesita a alguien es optar por esa necesidad. Es decir, en lugar de “poder” hablamos de “querer”.
lunes, 23 de agosto de 2010
DIOS ES ABUELO
Es obvio, porque reconocemos constantemente que Dios es Padre-Madre, pero suena extraño decir que es abuelo. Solo podría decir que se dice que no es nuestro Abuelo, porque -como dicen por ahí- los padres crían a los hijos y los abuelos los malcrían.
Los padres aman profundamente a sus hijos, pero también se preocupan por educarlos aunque a veces eso no le guste a los hijos.
Existe la concepción de que los abuelos, en cambio, se esmeran en hacer feliz a los nietos aunque eso signifique perdonar sus errores y "malcriarlos" de vez en cuando.
Etimológicamente la palabra abuelo, probablemente venga del hebreo Abbá (padre) o del árabe Abu (padre también)... yo creo que los abuelos han aprendido tanto de su ser padres que han decidido quedarse con lo más importante: Amar y Perdonar.
En ese sentido puedo decir sin titubear que Dios es Abuelo-Abuela.

Con cariño para Ella que cumple un año desde su retorno a Dios este miércoles;
para José Miguel que despidió a su abuelo hace unos días; para Carola y su familia que han visto partir a su abuelito el sábado.
viernes, 6 de agosto de 2010
¿POR QUÉ ME PERSIGUES?
Pero ¿Saulo perseguía a Dios realmente?
¿Cómo podría Pablo -o el hombre en general- perseguir, encontrar y alcanzar a Dios, no sólo desde el punto de vista negativo de las persecuciones cristianas, sino también para quienes quieren alcanzarlo en la santidad?
¿No es acaso Dios quien nos persigue a nosotros por amor? Él nos ama tanto que no deja de perseguirnos. Él es quien se nos revela gratuitamente. Él es quien nos alcanza, no elevándose como nosotros para alcanzarlo a Él, sino rebajándose a nuestra condición humana, pequeña y vulnerable.









